Joel Miralles / Recorrer el mundo buceando
¿Os acordáis de Asia Oddo y de su entusiasmo por viajar y descubrir los océanos del mundo?
Hoy hemos tenido el placer de entrevistar a su pareja, Joel Miralles, con quien comparte esa misma pasión por el mar, el buceo y la aventura. Juntos han recorrido algunos de los rincones más increíbles del planeta, acumulando experiencias inolvidables bajo el agua
¿Quién es Joel Miralles y de qué manera su vida está conectada al agua?
Soy un chico de 24 años de Vilassar de Mar, un pueblo de pescadores cerca de Barcelona. Desde muy pequeño mi vida ha estado ligada al agua.
Por un lado, al mar: con mi familia y mis amigos pasábamos horas y horas en la playa, haciendo kayak, snorkel y cualquier otra actividad relacionada con el mar. Por otro lado, he jugado a waterpolo desde los 7 hasta los 20 años en el Club Natació Premià. Eso hizo que pasara muchísimas horas dentro del agua y me dio una seguridad y una agilidad que, cuando empecé mi camino como buceador, me fueron de gran ayuda.
¿Cuándo y cómo comenzó esta pasión? ¿Puedes contarnos un poco sobre tu trayectoria en el mundo del buceo?
Mi pasión por el buceo empezó en 2017, cuando tenía 16 años. Estaba estudiando un grado de Salvamento y Socorrismo y una de las actividades consistía en hacer un bautizo de buceo.
La verdad es que me dio mucha curiosidad, así que lo probé. Lo hicimos en una piscina, sin neopreno ni nada, y la experiencia duró apenas veinte minutos. Pero fue suficiente para saber que aquella no sería la última vez que bucearía.
Poco después empecé a buscar centros de buceo cerca de casa y encontré Blaumar, en Mataró. Allí conocí a Roger, el instructor que me enseñó todo lo necesario para dedicarme profesionalmente a este mundo. Con ellos obtuve las certificaciones de buceador de 1, 2 y 3 estrellas de CMAS.
Después llegó la pandemia. Durante el confinamiento aproveché para estudiar toda la teoría necesaria para presentarme al examen de instructor CMAS. Cuando terminó la cuarentena hice los exámenes teóricos y prácticos, todo salió perfecto y ahí comenzó oficialmente mi carrera como instructor.
En aquel momento seguía estudiando, así que trabajaba como instructor los fines de semana y algún día entre semana.
En 2021 decidí mudarme a Tenerife con el objetivo de dedicar más tiempo al buceo. No pude tomar una mejor decisión. Allí conocí a gente increíble que me impulsó a seguir creciendo profesionalmente, así que decidí hacer el crossover a instructor PADI.
Trabajé en varios centros de buceo de Tenerife, compaginándolo siempre con otros trabajos relacionados con el mar. Allí también conocí a mi pareja, Asia, que estaba dando sus primeros pasos en el mundo del buceo. Juntos descubrimos que lo que realmente nos apasionaba era viajar y bucear por el mundo descubriendo lugares increíbles... y eso fue exactamente lo que empezamos a hacer.
¿Qué sientes cuando estás en el agua y qué significa para ti?
Lo primero que siento es paz. Siempre que metes la cabeza bajo el agua el único sonido que escuchas es el de las burbujas, y personalmente me resulta súper relajante.
También está esa incertidumbre de no saber qué va a pasar: cómo estará el punto de buceo, qué condiciones encontraremos o qué vida marina nos sorprenderá ese día.
Eso es precisamente lo bonito del buceo: ninguna inmersión es igual a otra. Todas tienen algo que las hace únicas y, para mí, esa ausencia de monotonía es algo muy especial.
¿Cuál es tu recuerdo más bonito bajo el agua?
Sin duda, uno de los recuerdos más bonitos que tengo fue cuando hicimos un bautizo de buceo a una chica con una parálisis parcial del cuerpo.
Nunca había podido caminar y llevaba años queriendo vivir esa experiencia, pero muchos centros la habían rechazado por su condición. Era la primera vez que hacía un bautizo a una persona con esas características y todo transcurrió con total normalidad.
Bajo el agua ya se le veía sonriendo de oreja a oreja. Cuando salimos, era la persona más feliz del mundo. Nos dio las gracias emocionadísima.
Ese día entendí que lo que realmente me hace feliz es regalar momentos inolvidables bajo el agua y ver a la gente salir con una sonrisa.
Has pasado meses viajando por Asia con tu novia Asia y acabáis de regresar de una larga temporada en Sudamérica. ¿Qué te han enseñado los mundos marinos de distintos continentes? ¿Hubo alguna diferencia que te sorprendiera especialmente?
Una de las cosas que hemos aprendido es que no hay dos mares ni dos océanos iguales. Todos tienen sus puntos fuertes.
En Asia fue la primera vez que vimos un arrecife de coral y descubrimos un mundo lleno de colores y una cantidad de peces que nunca habíamos visto.
En Sudamérica, en cambio, aunque ya llevábamos muchos kilómetros recorridos, nos sorprendió la cantidad de animales grandes que pudimos encontrar. Quizá en Asia la vida era más abundante, pero en Sudamérica la variedad y el tamaño de la fauna marina nos dejaron impresionados.
Otra diferencia que hemos notado es que en el Mediterráneo estamos acostumbrados a aguas bastante tranquilas. Cuando empiezas a bucear por otros océanos aparecen corrientes, termoclinas, cambios bruscos de temperatura y condiciones completamente diferentes.
Todo eso ha hecho que nos enamoremos aún más de viajar, descubrir nuevos lugares y seguir buceando por todo el mundo.
¿Hay algún lugar, entre todos los que has explorado, que se haya quedado contigo más que los demás? ¿Por qué?
Sin duda, Santa Catalina, un pequeño pueblo de la costa pacífica de Panamá.
Es un lugar donde prácticamente no hay nada aparte de surfear, disfrutar de la playa y desconectar. Pero desde allí se accede al Parque Nacional Coiba, que hasta el día de hoy sigue siendo el lugar donde he visto mayor concentración de vida marina.
Arrecifes prácticamente vírgenes, nudibranquios, tiburones ballena y una biodiversidad increíble. Además, las aguas son tranquilas, la temperatura es perfecta, la visibilidad rara vez baja de los veinte metros y las islas parecen sacadas de una postal.
Para mí sigue siendo mi lugar favorito del mundo.
Hice la misma pregunta a Asia en su momento y me respondió exactamente lo mismo. Qué bonito que los dos hayáis elegido Coiba. Pasando a la siguiente pregunta...
¿Qué tipo de instructor de buceo eres? ¿Con qué filosofía enseñas?
Por las opiniones y el feedback que recibo de mis alumnos, diría que soy un instructor muy cercano, amigable, siempre con una sonrisa y dispuesto a echar unas risas.
Mi filosofía es sencilla: quiero que todo el que venga a bucear lo haga con ilusión y con ganas de disfrutar, no porque esté de moda o por obligación. La actitud con la que afrontas la experiencia puede cambiarlo absolutamente todo.
¿Qué le sugerirías a alguien que quiere empezar a bucear pero no sabe por dónde comenzar?
Lo primero sería sentirse cómodo en el agua. Tener unas nociones básicas de natación, controlar un poco la flotabilidad y saber utilizar un snorkel ayuda muchísimo.
Después siempre recomendaría hacer un bautizo de buceo (Try Dive). Es la mejor manera de descubrir si realmente te gusta, si te sientes cómodo y si quieres seguir avanzando.
Y si descubres que este mundo te apasiona, seguir formándote. Cuanta más formación tengas, más seguridad tendrás bajo el agua y más oportunidades se te abrirán para bucear en cualquier parte del mundo.
¿Cuáles son tus próximos objetivos relacionados con el buceo?
Este verano estaremos trabajando en un centro de buceo en el sur de Cerdeña hasta octubre.
Mi objetivo es seguir recorriendo el mundo, aprendiendo de cada centro en el que trabaje y quedándome con las mejores ideas, técnicas y formas de enseñar de cada persona que conozca.
Quién sabe... quizá algún día todo ese aprendizaje me lleve a abrir mi propio centro de buceo.
Sé que han sido muchas preguntas — gracias por llegar hasta aquí. Para terminar: si tu relación con el mar fuera un libro o una película, ¿cuál sería su título?
"Buceo y mucho cachondeo."
Así tendría que ser siempre el ambiente en el buceo.
Gracias, Joel, por transmitir que, además de tomarse el buceo en serio cuando toca, también hay que disfrutar, reírse y crear un buen ambiente. Al final, muchas veces importa más con quién compartes un momento y la comunidad que construyes a tu alrededor que el propio momento en sí.
Nos vemos en la próxima historia para seguir descubriendo un poco más sobre el mundo del buceo.
Sígueme en Instagram (@underwater_angelica) para no perderte la próxima entrevista.




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